En los primeros cinco días de la ofensiva militar denominada “Furia Épica”, Estados Unidos aseguró haber destruido más de 30 embarcaciones de guerra iraníes. El almirante Brad Cooper, jefe del Comando Central encargado de las fuerzas estadounidenses en Oriente Medio, informó que recientemente también fue atacado un portadrones iraní de gran tamaño, comparable a un portaviones de la Segunda Guerra Mundial.
De acuerdo con el mando militar, la capacidad ofensiva de Irán se ha reducido notablemente desde el inicio del conflicto. Los ataques con misiles balísticos y drones lanzados por Teherán han disminuido alrededor de 90%, mientras que los ataques con drones se redujeron 83%, lo que refleja el impacto de la ofensiva sobre las capacidades militares iraníes.
El secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, afirmó que Washington no pretende ampliar el alcance de sus operaciones en territorio iraní. Señaló que los objetivos están claramente definidos y se centran principalmente en debilitar el programa de misiles balísticos de Irán y su fuerza naval.
La campaña militar, realizada de manera conjunta entre Estados Unidos e Israel desde finales de febrero, ha provocado una escalada regional. Irán ha respondido con ataques en Israel, el golfo Pérsico e Irak, mientras que fuerzas israelíes han llevado a cabo operaciones contra el grupo Hezbolá en Líbano y ataques contra infraestructura del régimen iraní en Teherán.
En el ámbito político, el presidente Donald Trump indicó que su gobierno buscará participar en el proceso para elegir al próximo líder supremo de Irán tras la muerte del ayatolá Alí Jamenei. El mandatario señaló que aún es prematuro definir un sucesor y consideró poco probable que Mojtaba Jamenei, hijo del líder fallecido, asuma el cargo. Además, expresó su apoyo a que las fuerzas kurdas iraníes adopten una postura ofensiva contra el régimen.