Al menos 31 personas perdieron la vida en Madagascar tras el impacto del ciclón Gezani, que azotó la noche del martes a Toamasina, la segunda ciudad más grande del país. Así lo confirmaron este miércoles las autoridades locales, quienes calificaron la situación como una de las peores tragedias recientes.
El coronel Michaël Randrianirina, quien asumió el poder en octubre, señaló que la magnitud del desastre es enorme, ya que cerca del 75 por ciento de la ciudad quedó destruida. Las ráfagas alcanzaron hasta 250 kilómetros por hora, afectando a esta zona portuaria de casi 400 mil habitantes.
De acuerdo con la Oficina Nacional de Gestión de Riesgos y Catástrofes (BNGRC), además de las víctimas mortales, se reportan decenas de heridos y personas desaparecidas. Más de 250 mil habitantes resultaron damnificados, mientras que miles fueron evacuados ante el colapso de viviendas y edificios.
Imágenes aéreas difundidas por las autoridades muestran extensos sectores con techos arrancados, árboles caídos y calles completamente bloqueadas. En avenidas principales, las palmeras quedaron dobladas por la fuerza del viento, y los postes eléctricos colapsaron.
Representantes de organizaciones humanitarias describieron la escena como caótica. Señalaron que la mayoría de las casas perdió sus cubiertas y que la circulación es casi imposible debido a los escombros, árboles derribados y estructuras metálicas esparcidas en las vialidades.
Vecinos de Toamasina relataron que el ojo del ciclón pasó directamente sobre la ciudad, dejando un panorama de destrucción total. El centro meteorológico de la isla de La Reunión calificó este impacto como uno de los más intensos registrados en la era satelital.
Las autoridades advirtieron que Gezani continuará su trayectoria hacia el canal de Mozambique y podría afectar al sur de ese país africano en los próximos días, una región que ya ha sufrido inundaciones este año.
En los últimos años, Madagascar ha enfrentado un número creciente de tormentas tropicales y ciclones. Según datos oficiales, desde 2020 se han registrado más de una docena de estos fenómenos, que cada año provocan daños millonarios a la infraestructura y agravan la vulnerabilidad de la población.