La Secretaría de Salud dio a conocer que en 2025 se registró la primera muerte por sarampión en la Ciudad de México, un hecho que no se presentaba desde hace años y que activó las alertas en la capital.
Con este deceso, el país acumula 28 muertes por esta enfermedad entre 2025 y 2026.
Solo cinco estados no reportan contagios en 2026
Desde el primer caso confirmado en febrero de 2025, el número de personas infectadas ha alcanzado 8 mil 899 en todo el territorio nacional. Tan solo en enero y lo que va de febrero, el aumento ha sido acelerado, con 2 mil 467 nuevos contagios.
Los únicos estados que no han registrado casos en 2026 son Coahuila, Zacatecas, Campeche, Tamaulipas y Baja California Sur; sin embargo, todos ellos sí reportaron contagios durante el año anterior.
El Gobierno de la Ciudad de México recordó que el sarampión es un virus de rápida propagación, pero que puede evitarse mediante la vacunación. Por ello, exhortó a la población a reconocer los síntomas y a mantener completo su esquema de inmunización, especialmente en niñas, niños y grupos vulnerables.
En caso de no contar con la vacuna, se puede acudir al Centro de Salud más cercano.
Las demarcaciones Cuauhtémoc, Álvaro Obregón y Gustavo A. Madero concentran el mayor número de contagios en la capital, por lo que en estas zonas se ha reforzado la campaña de vacunación.
El sarampión es una enfermedad viral que se transmite por gotas de saliva al hablar, toser o estornudar. Entre los signos más comunes se encuentran:
-Fiebre alta, que aparece entre 10 y 12 días después del contagio.
-Erupciones rojas que comienzan en la cara y el cuello y se extienden al resto del cuerpo.
-Escurrimiento nasal, tos y ojos enrojecidos.
-Pequeños puntos blancos en el interior de las mejillas, característicos de las primeras etapas.
Medidas de prevención
-Vacuna triple viral, que protege contra sarampión, rubéola y parotiditis.
-Primera dosis: a los 12 meses.
-Refuerzo: a los 18 meses o a los seis años, según el esquema.
-Vacuna doble viral para adultos sin antecedentes de vacunación o sin haber padecido la enfermedad.
-Lavado constante de manos y ventilación de espacios cerrados como medidas complementarias durante brotes.