Las medidas del gobierno de Estados Unidos contra Cuba ya tienen efectos severos en la isla. Ante el impacto directo en el suministro de combustible y en el sistema eléctrico, las autoridades cubanas anunciaron la puesta en marcha de un plan de emergencia que incluye acciones en los sectores energético, transporte, trabajo y educación.
El gobierno de Cuba informó que estas disposiciones buscan enfrentar la crisis energética provocada por las sanciones de Washington y, al mismo tiempo, “garantizar la vitalidad” del país. Así lo explicó el viceprimer ministro y ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Óscar Pérez-Oliva Fraga, durante una intervención en la televisión nacional.
De acuerdo con el funcionario, la política de presión impulsada por la administración de Donald Trump obligó al país a adoptar un conjunto de decisiones orientadas a proteger los servicios esenciales sin frenar por completo el desarrollo. Las medidas fueron aprobadas en sesión del Consejo de Ministros y tienen como objetivo asegurar el funcionamiento de los servicios básicos para la población.
Entre las acciones que entrarán en vigor el lunes se encuentra la limitación en la venta de combustible, la reducción de los viajes interprovinciales en autobuses y trenes, el cierre de hoteles y el recorte de la semana laboral a cuatro días, de lunes a jueves.
En el ámbito educativo, se acortarán las jornadas en las escuelas y las universidades implementarán un esquema de clases semipresenciales para disminuir el consumo energético.
Pérez-Oliva Fraga subrayó que el país se concentra en dos prioridades: la producción de alimentos y la generación de electricidad, además de proteger las actividades que generan divisas. También señaló que el combustible disponible será destinado principalmente a los servicios esenciales y a las actividades económicas imprescindibles.
En el anuncio participaron también los titulares de Educación, Educación Superior, Trabajo y Transporte, quienes detallaron cómo se aplicarán los ajustes en cada sector.
Por su parte, el presidente Miguel Díaz-Canel había adelantado en una cadena nacional de radio y televisión que su gobierno contaba con un plan para enfrentar el “agudo desabastecimiento de combustible”, derivado de la política de “máxima presión” de Estados Unidos.
“Sé que vamos a vivir tiempos difíciles”, afirmó el mandatario, al referirse al panorama inmediato que enfrenta Cuba.