Ante la advertencia de Estados Unidos de aplicar aranceles a los países que suministren petróleo a Cuba, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que su gobierno buscará mecanismos para continuar apoyando a la isla sin poner en riesgo a México.
Durante su conferencia matutina, explicó que se privilegiará la vía diplomática para evitar que la escasez de combustible derive en una crisis humanitaria de gran magnitud en territorio cubano. Señaló que ya instruyó al canciller Juan Ramón de la Fuente a establecer contacto con el Departamento de Estado estadounidense, con el objetivo de conocer el alcance de la orden ejecutiva firmada por Donald Trump y evaluar las alternativas disponibles para seguir brindando ayuda.
Sheinbaum subrayó que es indispensable entender las implicaciones de la medida, ya que su administración no pretende afectar al país con posibles sanciones comerciales, pero tampoco cerrar la puerta a la solidaridad con el pueblo cubano. Aseguró que se mantendrá una postura de diálogo, no confrontación y respeto a las vías diplomáticas.
La mandataria agregó que, aunque Estados Unidos también ha enviado ayuda humanitaria a la isla, México explorará formas responsables de sumarse a esos esfuerzos sin comprometer su estabilidad económica.
La noche anterior, la Secretaría de Relaciones Exteriores informó que el canciller sostuvo una llamada con el secretario de Estado, Marco Rubio, en la que ambos reiteraron su disposición de fortalecer la cooperación bilateral en temas de interés común, aunque no se dieron a conocer detalles de la conversación.
Finalmente, la presidenta recordó que su gobierno se rige por los principios históricos de la política exterior mexicana: la defensa de la soberanía, la autodeterminación de los pueblos y el respeto al derecho internacional.