El virus Nipah reapareció en India con la confirmación de cinco casos, lo que ha generado preocupación entre autoridades sanitarias internacionales ante el riesgo de una amenaza silenciosa con alto potencial letal. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Ministerio de Salud indio informaron que se activaron protocolos de emergencia en distintas regiones del país para contener el brote.
El virus Nipah (NiV) es un patógeno zoonótico considerado por la OMS como una de las principales amenazas con capacidad pandémica, debido a su elevada tasa de mortalidad —que puede superar el 70 %— y a la inexistencia de vacunas o tratamientos específicos. Fue detectado por primera vez en 1998 en Malasia y desde entonces ha registrado brotes esporádicos en países asiáticos, principalmente en India y Bangladesh.
Una de las principales preocupaciones es su facilidad de transmisión, ya que puede propagarse tanto de animales a humanos como entre personas, a través de fluidos corporales, alimentos contaminados o contacto cercano. El reciente foco detectado en Kolkata ha mostrado una evolución clínica rápida, con síntomas severos desde etapas tempranas.
En sus primeras fases, la infección puede confundirse con una gripe común. Entre los síntomas más frecuentes se encuentran fiebre alta, dolor de cabeza, vómitos, mareos y dolores musculares. En casos graves, la enfermedad progresa hacia encefalitis, confusión, somnolencia, coma e incluso la muerte en un periodo de 48 a 72 horas. Actualmente, el tratamiento se limita a cuidados médicos de soporte.
El principal reservorio del virus son los murciélagos frugívoros del género Pteropus, que pueden transmitirlo directamente o a través de animales intermediarios como los cerdos. El contagio suele ocurrir por contacto con secreciones, consumo de frutas contaminadas o atención directa a personas infectadas, especialmente en entornos hospitalarios.
Ante el brote, las autoridades indias reforzaron las medidas de bioseguridad, habilitaron zonas de aislamiento y comenzaron el rastreo de más de 200 contactos. Entre las recomendaciones destacan evitar el contacto con animales silvestres, no consumir frutas caídas o mordidas, fortalecer la vigilancia epidemiológica y capacitar al personal de salud.
Aunque el brote se mantiene localizado, la OMS advierte que factores como la globalización y el cambio climático aumentan el riesgo de propagación. Expertos señalan que subestimar este tipo de amenazas podría tener consecuencias graves, ya que la letalidad del virus Nipah es considerablemente mayor que la del COVID-19.
La reaparición del Nipah refleja la fragilidad de los sistemas de salud frente a nuevas enfermedades emergentes. La prevención, la investigación científica y la cooperación internacional son claves para evitar que este virus se convierta en una crisis sanitaria global.