En 2026, el rescate del algodón nativo del pueblo amuzgo (ñomndaa) en Guerrero y Oaxaca se consolida como una realidad, gracias a la incorporación de 581 nuevas personas sembradoras del Programa Sembrando Vida, de la Secretaría de Bienestar, dedicadas a este cultivo. En diciembre del año pasado se obtuvo la primera cosecha en sus variedades verde, blanco y café (Coyuchi).
En el marco del Programa General Lázaro Cárdenas del Río y por instrucción de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, la subsecretaria de Inclusión Productiva y Desarrollo Rural, Columba Jazmín López Gutiérrez, puso en marcha el Proyecto de rescate del algodón nativo. En coordinación con comunidades de la región amuzga de Guerrero y Oaxaca, se establecieron las bases para una transformación productiva y cultural de largo plazo.
Durante 2025 se llevaron a cabo asambleas comunitarias, talleres de formación agroecológica y procesos de recuperación de saberes tradicionales, lo que permitió la instalación de parcelas, la creación de Comunidades de Aprendizaje Campesino y el inicio de una nueva etapa para el algodón nativo, que hoy muestra avances visibles y cuantificables.
Mientras que en 2024 se contaba con 181 personas dedicadas a la siembra de este algodón, el año pasado se sumaron 581 nuevas beneficiarias y beneficiarios, fortaleciendo además el papel de las mujeres sembradoras como guardianas del territorio y del conocimiento ancestral.
Con el acompañamiento técnico y los talleres realizados en los municipios de Xochistlahuaca, Tlacoachistlahuaca y Ometepec, en Guerrero, se establecieron 23 parcelas de algodón nativo en una superficie total de 4.1 hectáreas. En estos espacios se promovieron diálogos de saberes entre personas mayores y nuevas generaciones, recuperando prácticas tradicionales de siembra, limpieza y cosecha bajo enfoques agroecológicos.
La primera cosecha de algodón nativo representa un momento histórico para el pueblo ñomndaa, al significar la recuperación de un cultivo emblemático, el fortalecimiento de la identidad comunitaria, la autonomía productiva y la preservación de la diversidad genética del algodón mexicano.
México es centro de origen del Gossypium hirsutum, especie de la cual proviene cerca del 90 % del algodón comercial a nivel mundial. En el territorio ñomndaa, este cultivo no solo tiene un valor productivo, sino que es un eje de la vida comunitaria: es materia prima para los huipiles tradicionales, parte de la medicina ancestral y un símbolo de continuidad cultural transmitido de generación en generación.