El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, anunció tres días de luto oficial, hasta la medianoche del jueves 22 de enero, tras el grave accidente ferroviario ocurrido en Adamuz, cerca de Córdoba, que dejó al menos 39 personas fallecidas y 122 heridas. Durante este periodo, la bandera nacional ondeará a media asta en todos los edificios públicos.
Tras visitar la zona del siniestro, Sánchez aseguró que el Gobierno investigará a fondo las causas del accidente y se comprometió a actuar con total transparencia, además de garantizar apoyo y asistencia a las víctimas y a sus familias.
El accidente ocurrió alrededor de las 19:45 horas e involucró a dos trenes de alta velocidad, uno de la empresa privada Iryo y otro de Renfe. Dos vagones del tren Iryo descarrilaron y chocaron contra el Alvia que circulaba en sentido contrario, provocando que varios coches se salieran de la vía. Las primeras investigaciones descartan un error humano y apuntan a posibles fallas técnicas en el material rodante o en la infraestructura.
Autoridades recordaron que la vía había sido renovada recientemente, aunque existen alertas previas sobre problemas en ese tramo. La investigación continúa para esclarecer responsabilidades en uno de los accidentes ferroviarios más graves de los últimos años en España.