Al menos 39 personas perdieron la vida en el sur de España luego de que un tren de alta velocidad descarrilara y colisionara con otro que circulaba en sentido contrario la noche del domingo, en lo que se considera el accidente ferroviario más grave del país desde 2013. El siniestro ocurrió alrededor de las 19:45 horas, cerca de Adamuz, en la provincia de Córdoba, a unos 360 kilómetros al sur de Madrid.
De acuerdo con los servicios de emergencia, el choque provocó además 122 personas heridas, de las cuales 48 permanecen hospitalizadas y 12 se encuentran en estado crítico en unidades de cuidados intensivos.
Imágenes captadas por drones y difundidas en redes sociales muestran vagones volcados y retorcidos bajo la iluminación de los equipos de rescate. En los videos se observa a pasajeros saliendo por ventanas destrozadas y a otros siendo evacuados en camillas.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, informó el lunes que la cifra de fallecidos había aumentado a 39, aunque advirtió que aún no es definitiva. “Quiero expresar mi profundo agradecimiento al enorme esfuerzo de los equipos de rescate durante la noche, en condiciones extremadamente difíciles, así como mis condolencias a las víctimas y a sus familias en estos momentos tan dolorosos”, declaró.
Según la empresa ferroviaria estatal Renfe, en los dos trenes involucrados —operados por Iryo y Alvia— viajaban cerca de 400 pasajeros, en su mayoría ciudadanos españoles que se dirigían a Madrid o regresaban de la capital tras el fin de semana. El tren de Iryo cubría la ruta Málaga–Madrid, mientras que el otro se dirigía a Huelva y circulaba a unos 200 kilómetros por hora en el momento del impacto, de acuerdo con el diario El País.
El número de víctimas mortales no se registraba desde 2013, cuando un tren descarriló en Santiago de Compostela, provocando 80 muertes y 145 heridos.
Hasta el momento, las autoridades no han determinado la causa del accidente. Puente señaló que las investigaciones continúan, durante una conferencia de prensa realizada el domingo en la estación de Atocha, en Madrid.
España cuenta con una de las redes ferroviarias de alta velocidad más extensas del mundo, con 3,622 kilómetros de vías, la mayor de Europa y solo superada por la de China, según datos de Adif. No obstante, el sistema ha enfrentado críticas en el último año debido a retrasos ocasionados por fallas eléctricas y robos de cableado en zonas despobladas.