La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se refirió a la reforma electoral que enviará próximamente al Congreso y negó que la iniciativa tenga como objetivo debilitar la autonomía del Instituto Nacional Electoral (INE). Por el contrario, sostuvo que la propuesta busca fortalecer la democracia participativa en el país.
Desde Palacio Nacional, la mandataria explicó que el proyecto aún se encuentra en proceso de elaboración junto con la Comisión para la Reforma Electoral, afinando diversos aspectos para que la iniciativa atienda las fallas del sistema actual.
Sheinbaum reconoció que existen disposiciones vigentes que funcionan adecuadamente y no requieren cambios, aunque subrayó que otros rubros, como la fiscalización de recursos, sí necesitan mejoras.
La jefa del Ejecutivo aseguró que en México prevalecen la democracia participativa, las libertades plenas y el respeto a los derechos humanos, y rechazó que la reforma tenga tintes autoritarios. “El objetivo es fortalecer la democracia; nadie puede afirmar que se pretende regresar al autoritarismo o concentrar el poder”, enfatizó.
Asimismo, informó que ya recibió una primera versión con las conclusiones de los foros realizados y adelantó que la próxima semana se definirá la fecha para enviar la iniciativa al Congreso. No obstante, señaló que existen dos puntos con amplio consenso: reducir el financiamiento a los partidos políticos y disminuir los costos de organización de los procesos electorales.
Sheinbaum también anunció que el próximo lunes sostendrá reuniones con los coordinadores de su partido en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, y en el Senado, Adán Augusto López, para dar seguimiento al tema, aunque aclaró que el documento aún no está concluido.
Finalmente, indicó que retomará el diálogo con el equipo responsable de la propuesta, encabezado por Pablo Gómez, con el objetivo de continuar el análisis y la integración de la iniciativa, cuya versión final se prevé presentar en la primera semana de febrero.