Tras el mensaje del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con un tono de intimidación hacia la población migrante, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, manifestó su desacuerdo con la política migratoria estadounidense y negó que la frontera compartida sea una de las más inseguras a nivel mundial.
En su conferencia matutina, la Mandataria cuestionó que el discurso del mandatario estadounidense vuelva a estigmatizar a las personas migrantes y responsabilice a la administración del expresidente Joe Biden de permitir el ingreso descontrolado de extranjeros.
Sheinbaum enfatizó que Estados Unidos se consolidó como nación gracias a la migración y que su desarrollo económico no puede explicarse sin la contribución de personas provenientes de diversas regiones del mundo, entre ellas millones de mexicanas y mexicanos.
“No coincidimos con esa visión. Mexicanos y personas de muchos países llegan a Estados Unidos en busca de mejores oportunidades. Ese país creció a partir de la migración; es parte de su origen”, señaló.
La Presidenta recordó que una porción del territorio estadounidense perteneció históricamente a México, lo que dio lugar a familias divididas por la frontera, además de procesos migratorios impulsados por el propio gobierno de Estados Unidos, como el Programa Bracero durante la Segunda Guerra Mundial, que promovió la contratación de mano de obra mexicana.
Indicó que hoy existen comunidades mexicanas de tercera, cuarta y hasta quinta generación en ese país, así como migrantes de primera generación con fuertes lazos culturales con México. En contraste, apuntó que durante el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador disminuyó la migración mexicana hacia Estados Unidos, y que el aumento reciente correspondió principalmente a personas de otras naciones que transitaron por México.
Sheinbaum sostuvo que la cooperación para el desarrollo es la vía más efectiva para reducir la migración y destacó que el incremento al salario mínimo y los programas de bienestar en México ayudaron a disminuir la salida de personas hacia el norte.
Asimismo, defendió el peso económico de la comunidad mexicana en Estados Unidos, especialmente en sectores como el agrícola, la construcción, los servicios, la industria y la academia. “La agricultura de California no sería la misma sin el trabajo de las y los mexicanos”, subrayó.
En cuanto a la frontera común, descartó que sea de las más peligrosas del mundo y la describió como una de las zonas con mayor dinamismo económico y social, con un flujo constante de personas, mercancías y vehículos, impulsado por los acuerdos comerciales y la integración regional.