Australia se convirtió este martes en el primer país del mundo en aplicar una ley que veta el acceso a las principales plataformas de redes sociales a todas las personas menores de 16 años, incluso si cuentan con la aprobación de sus padres.
La regulación, conocida como Online Safety Amendment (Social Media Minimum Age) Bill 2024, marca una postura firme del país frente a las grandes tecnológicas, con la intención de proteger la salud mental y el bienestar de niños y adolescentes.
La ley obliga a servicios como TikTok, Instagram, Facebook, X, YouTube, Snapchat y Reddit a implementar “acciones razonables” para detectar y cerrar cuentas de usuarios australianos que no cumplan con la edad mínima establecida.
Las empresas que no acaten estas disposiciones podrían enfrentar multas de hasta 49.5 millones de dólares australianos (aproximadamente 33 millones de dólares en EUA). La responsabilidad de comprobar la edad de los usuarios recae directamente en las plataformas.
Para validar la edad, se permitirá el uso de herramientas que estimen la edad mediante fotos o videos, sin limitarse únicamente a documentos oficiales.
El primer ministro Anthony Albanese respaldó la nueva normativa, señalando que las redes sociales se utilizan “como arma por acosadores, como espacio de presión social y como generadoras de ansiedad”, por lo que considera necesario aplicar medidas excepcionales para proteger a los menores de los algoritmos dañinos.