El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que Washington no enviará tropas ni adoptará “acciones unilaterales” en México para enfrentar a los cárteles, aunque reiteró que su administración está dispuesta a reforzar la asistencia siempre que el gobierno mexicano así lo pida.
Rubio señaló ante la prensa, durante su paso por el Aeropuerto Internacional de Hamilton en Ontario, que Estados Unidos puede ofrecer “equipo, capacitación, intercambio de información y diversos tipos de apoyo”, pero únicamente si es solicitado por las autoridades mexicanas. “No vamos a actuar solos ni a desplegar fuerzas en México… tienen que pedir la ayuda”, enfatizó.
Al ser cuestionado sobre el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, y sobre el respaldo que Washington podría brindar en la lucha contra los cárteles, el funcionario subrayó el poder que estas organizaciones han acumulado. “Aunque no tengan una ideología, sí son terroristas… en muchos casos cuentan con más armamento, entrenamiento e inteligencia que varios Estados nación”, declaró. También mencionó ejemplos en otros países, como Ecuador, y advirtió que en México existen regiones donde los cárteles tienen más control que las fuerzas locales e incluso nacionales.
Sus comentarios se dan después de que la administración del presidente Donald Trump designara a diversos grupos del narcotráfico como Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO), tras una orden ejecutiva emitida en enero que inició el proceso para clasificarlos bajo el marco del terrorismo. En febrero, el Departamento de Estado sumó a ocho organizaciones —incluidos seis cárteles mexicanos— a las listas de FTO o “Global Specially Designated Terrorists”, con lo que amplió herramientas de persecución financiera y judicial.
La medida generó tensiones con México, cuyo gobierno ha rechazado cualquier injerencia externa, aunque ambos países han mantenido una cooperación operativa constante. En septiembre, ambas naciones publicaron una declaración conjunta reafirmando su trabajo coordinado en temas de seguridad bajo el principio de respeto a la soberanía, y anunciaron un grupo de alto nivel para enfrentar delitos como el tráfico de armas, el fentanilo y otras actividades del crimen organizado.
Rubio destacó que actualmente el nivel de colaboración bilateral “es el más alto registrado”, impulsado por las solicitudes realizadas por México. Aseguró que en los primeros diez meses del año se han obtenido “avances significativos”, especialmente en materia de extradiciones, que —dijo— se están concretando “con mayor rapidez que nunca”.