En la segunda jornada de la Conferencia de las Partes (COP30), realizada en Brasil, México reiteró que el porvenir de la humanidad debe construirse en equilibrio con el entorno natural.
En representación del Gobierno de México, la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena, presentó la Tercera Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC 3.0), una propuesta integral enfocada en acelerar la reducción de emisiones, fortalecer las acciones de adaptación y promover un modelo de desarrollo justo, sostenible e inclusivo.
Durante su participación, la funcionaria advirtió que el cambio climático “ya no es una alerta, es una realidad presente que nos iguala como humanidad”. Subrayó que sus efectos no distinguen fronteras ni posturas políticas y criticó la falta de respuestas contundentes ante la crisis, señalando que ha predominado la “parálisis” y la “dilución de la voluntad política” bajo el disfraz de la diplomacia.
A pesar de ello, Bárcena afirmó que aún existe un espacio para la acción basado en la responsabilidad compartida entre las naciones: la lucha climática debe asumirse como un compromiso común y una decisión generacional.
La titular de Semarnat recalcó que la NDC 3.0 coloca a México como un actor clave en el proceso climático global, al incluir medidas para impulsar la transición energética, disminuir contaminantes en sectores prioritarios, promover soluciones basadas en ecosistemas y fortalecer la resiliencia de comunidades vulnerables.
Durante la cumbre se lograron avances importantes, entre ellos el aumento de los mecanismos de financiamiento climático, nuevos acuerdos para reducir de forma progresiva el uso de combustibles fósiles, el fortalecimiento del Mecanismo de Pérdidas y Daños para apoyar a países afectados por fenómenos extremos y la consolidación de un marco global de transparencia.
México reiteró que “el tiempo es limitado” y que las decisiones adoptadas en la COP30 serán fundamentales para salvaguardar el planeta y garantizar el bienestar de las futuras generaciones.