Un terremoto de magnitud 8.8 ocurrido a unos 130 kilómetros de la costa este de la península rusa de Kamchatka, en el norte del océano Pacífico, provocó alertas de tsunami en múltiples países. El sismo, registrado a 18 kilómetros de profundidad, generó olas que alcanzaron regiones como Hawái y la costa oeste de Estados Unidos.
Diversas naciones activaron medidas de precaución, entre ellas Rusia, Japón, Estados Unidos, Colombia, Ecuador, Perú y Chile, donde se emitieron advertencias y órdenes de evacuación. Posteriormente, las alertas fueron levantadas en Japón y Hawái, y en Colombia se redujo a una recomendación preventiva.
En el norte de California, en la ciudad de Crescent City, se reportaron olas de hasta 1,09 metros, según el Centro Nacional de Alerta de Tsunamis. En Colombia, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres advirtió sobre la llegada de corrientes fuertes a la costa pacífica.
En Chile, el presidente Gabriel Boric confirmó que la alerta aplicaba a toda la franja costera del país, e hizo un llamado a la calma. Por su parte, las autoridades ecuatorianas anticiparon que una ola de aproximadamente 1,4 metros impactaría las Islas Galápagos alrededor de las 9:00 a.m., mientras que en Perú se esperaba la llegada de las olas tras las 10:00 a.m.
De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos, este sería el sexto terremoto más potente del que se tiene registro. En la costa de Kamchatka, el movimiento telúrico causó un tsunami con olas de entre 3 y 4 metros, según reportó el ministro regional de emergencias, Sergei Lebedev. Medios rusos informaron de varios heridos, aunque sin gravedad.
La ciudad portuaria de Sévero-Kurilsk, con cerca de 2,000 habitantes, fue impactada por tres olas que provocaron inundaciones y daños en infraestructura, así como la pérdida de embarcaciones. En Petropávlovsk-Kamchatski, un jardín infantil resultó destruido.
El gobernador de Kamchatka, Vladimir Solodov, calificó el terremoto como el más fuerte que ha afectado la región en décadas. Desde el 20 de julio ya se habían registrado movimientos de menor intensidad, por lo que las autoridades prevén réplicas significativas en los próximos días.
En Japón, un tsunami de unos 30 centímetros tocó tierra en el norte del país a las 10:30 a.m. (hora local), lo que llevó al gobierno a ordenar la evacuación de más de 1.9 millones de personas, especialmente en Hokkaido. Las imágenes mostraban a ciudadanos refugiándose en azoteas y observatorios cercanos a la playa.
El primer ministro japonés, Shigeru Ishiba, indicó que las autoridades priorizarían la protección de vidas humanas. Hasta el momento no se han reportado víctimas ni daños materiales, pero se pidió a la población no abandonar las zonas seguras hasta nuevo aviso, dado que se esperaban múltiples oleadas del tsunami.
Como medida preventiva, se evacuó al personal de las plantas nucleares Fukushima Daiichi y Daini hacia zonas elevadas. Cabe recordar que Fukushima Daiichi fue escenario de un desastre nuclear tras el terremoto de 2011. Las alertas abarcaron una extensa franja costera, desde Hokkaido hasta la prefectura de Wakayama, y se estima que las olas podrían alcanzar los tres metros de altura.