El gobierno mexicano y el canadiense sostendrán reuniones bilaterales a partir de mayo con el objetivo de comenzar a analizar la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T‑MEC), informó el secretario de Economía, Marcelo Ebrard.
El funcionario explicó que México mantiene su posición de conservar el carácter trilateral del acuerdo comercial que también involucra a Estados Unidos y Canadá. No obstante, indicó que el diálogo inicial se realizará con Ottawa como parte de los preparativos rumbo a la revisión oficial del tratado que regula el comercio en América del Norte.
Ebrard señaló que, aunque se desconoce cuándo iniciarán las conversaciones entre Estados Unidos y Canadá, México ya tiene previsto comenzar su intercambio con el gobierno canadiense en mayo.
El anuncio se da en medio de las consultas públicas realizadas en el país para evaluar el desempeño del acuerdo comercial. Los resultados preliminares señalan que el tratado ha contribuido a fortalecer la integración productiva regional y ha brindado mayor certeza para las inversiones.
De acuerdo con el informe elaborado por la Secretaría de Economía, el T-MEC se ha convertido en uno de los principales pilares de la integración económica de América del Norte. El documento destaca que el acuerdo ha impulsado la competitividad del bloque, fortalecido las cadenas regionales de valor y posicionado a la región como una de las plataformas productivas más relevantes a nivel mundial.
Las conclusiones también coinciden con las audiencias realizadas en Estados Unidos, donde representantes del sector económico subrayaron que el tratado ha favorecido la estabilidad del comercio regional y ha reforzado las cadenas de suministro compartidas entre los tres países.
El proceso de integración económica en la región comenzó en 1994 con la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Desde entonces, el intercambio comercial entre los países integrantes se ha multiplicado casi cinco veces.
Las consultas indican que el crecimiento del comercio no solo responde al aumento de bienes intercambiados, sino también a la estrecha integración de los procesos productivos entre las tres economías. En este modelo, la fabricación de productos se divide entre distintos territorios, lo que permite que insumos y componentes crucen las fronteras varias veces antes de convertirse en productos terminados, elevando así la eficiencia de la producción regional.