La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, explicó que la detención de Ryan Wedding ocurrió tras su entrega voluntaria en la embajada de Estados Unidos en la Ciudad de México, y no como resultado de un operativo coordinado entre fuerzas de seguridad de ambos países.
La mandataria detalló que el ciudadano canadiense acudió por cuenta propia a la representación diplomática estadounidense, donde posteriormente se presentaron autoridades mexicanas para confirmar los hechos y proceder con su aprehensión.
Estas declaraciones surgieron luego de que el director del Buró Federal de Investigaciones (FBI), Kash Patel, señalara que la captura fue producto de un trabajo conjunto entre México y Estados Unidos, versión que fue rechazada por la jefa del Ejecutivo federal.
Sheinbaum negó que existan operativos conjuntos en territorio nacional entre agentes estadounidenses y mexicanos, y subrayó que Wedding, presunto líder criminal y uno de los diez más buscados por el FBI, decidió entregarse debido a que enfrenta un proceso judicial abierto en Estados Unidos.
Asimismo, recalcó que la actuación de agencias extranjeras en México está limitada por la Constitución y la Ley de Seguridad Nacional, y que su participación se restringe únicamente al intercambio de información.
La presidenta afirmó que esta postura ha sido comunicada directamente al presidente estadounidense, Donald Trump, y reiteró que la cooperación bilateral se mantiene dentro de los márgenes legales, sin permitir acciones operativas de fuerzas extranjeras en el país.