El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó que Venezuela entregará entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo a su país, tras la captura del mandatario venezolano Nicolás Maduro, a quien identificó como parte del chavismo.
A través de redes sociales, Trump aseguró que el crudo será comercializado a precio de mercado y que los recursos obtenidos quedarán bajo su supervisión, con el objetivo —dijo— de destinarlos en beneficio tanto del pueblo venezolano como del estadounidense.
Detalló que el pacto contempla exportaciones de petróleo venezolano hacia Estados Unidos por un monto de hasta dos mil millones de dólares. De acuerdo con lo expuesto, se trata de barriles que se encontraban previamente bajo sanciones.
Según lo planteado, esta negociación permitiría redirigir envíos que antes tenían como destino China y ayudaría a la estatal PDVSA a evitar recortes más severos en su producción. El anuncio también es interpretado como una señal de que el gobierno chavista estaría atendiendo la exigencia de Trump de abrir el sector petrolero a empresas estadounidenses, ante la amenaza de una mayor intervención militar.
En paralelo, datos de la industria citados por el Financial Times señalan que México desplazó a Venezuela como principal proveedor de crudo para Cuba en 2025. Los envíos mexicanos aumentaron 56% y ya concentran 44% de las importaciones petroleras de la isla, en un contexto de reducción del suministro venezolano.
Trump añadió que instruyó al secretario de Energía, Chris Wright, para poner en marcha de inmediato el plan, el cual contempla el traslado del petróleo mediante buques de almacenamiento directamente a puertos de descarga en Estados Unidos.