El papa León XIV advirtió ante el cuerpo diplomático acreditado en el Vaticano que se ha quebrantado el principio surgido tras la Segunda Guerra Mundial que impedía a los Estados recurrir a la fuerza para vulnerar las fronteras de otros países, aunque evitó aludir de manera directa a conflictos específicos.
El Pontífice expresó su preocupación por la fragilidad del multilateralismo en el escenario internacional y alertó sobre el resurgimiento de la guerra como mecanismo para dirimir disputas. “La guerra vuelve a estar de moda y el entusiasmo bélico se extiende”, señaló, al tiempo que lamentó que la diplomacia orientada al diálogo y al consenso esté siendo desplazada por una basada en la imposición de la fuerza, ya sea de manera individual o entre alianzas.
Asimismo, León XIV subrayó que la paz ha dejado de entenderse como un bien deseable en sí mismo o como un don, para buscarse ahora mediante las armas, con el fin de imponer el propio dominio. Esta tendencia, advirtió, pone en riesgo el estado de derecho, fundamento indispensable de toda convivencia pacífica.
El Papa recordó que esa misma lógica condujo a la humanidad a la tragedia de la Segunda Guerra Mundial y que, tras sus devastadoras consecuencias, surgió la Organización de las Naciones Unidas. En ese contexto, llamó a proteger el derecho internacional humanitario, el cual —dijo— no debe estar supeditado a coyunturas ni a intereses militares o estratégicos.
Sobre el multilateralismo, insistió en que su razón de ser es ofrecer un espacio para el encuentro y el diálogo, lo que exige acuerdos básicos sobre el lenguaje y los conceptos empleados. Durante su mensaje, citó a san Agustín al reflexionar que incluso quienes promueven la guerra buscan, en el fondo, una victoria que los conduzca a una paz “cubierta de gloria”.
Como miembro de la Orden de los Agustinos, León XIV evocó también las advertencias del teólogo sobre los peligros que representan para la vida política la manipulación de la historia, el nacionalismo exacerbado y la distorsión del ideal del liderazgo. Destacó que, al igual que en otras etapas críticas de la historia, el mundo atraviesa un periodo marcado por intensos movimientos migratorios, profundos reajustes geopolíticos y cambios culturales, lo que confirma —en palabras del papa Francisco— que no se vive solo una época de cambios, sino un verdadero cambio de época.
Llamado por Venezuela y la región
En este contexto, el papa León XIV exhortó a respetar la voluntad del pueblo de Venezuela y a impulsar salidas pacíficas alejadas de intereses partidistas. Asimismo, señaló que el tráfico de drogas constituye uno de los factores centrales de la crisis que enfrenta el país sudamericano.
El Pontífice manifestó también su inquietud por el incremento de las tensiones en el Caribe y en otras regiones de la costa americana, y reiteró la urgencia de apostar por soluciones políticas basadas en el diálogo, siempre priorizando el bien común de los pueblos por encima de agendas partidistas.