Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, comparecieron por primera vez ante un juez en Nueva York luego de ser detenidos la madrugada del sábado 3 de enero en Caracas por un comando de élite del Ejército de Estados Unidos. Durante la audiencia, el mandatario venezolano se declaró “no culpable” de los señalamientos por narcotráfico que enfrenta.
Ante el juez federal Alvin K. Hellerstein, ambos rechazaron los cuatro cargos presentados por fiscales de Nueva York, todos vinculados con presuntas actividades de tráfico de drogas. “Soy inocente. Sigo siendo el presidente de mi país”, expresó Maduro durante la diligencia judicial.
Previo a su comparecencia, Maduro informó que su defensa estará a cargo del penalista Barry Pollack, conocido por haber representado a Julian Assange y por su papel clave en la resolución del caso del fundador de WikiLeaks tras 15 años de litigio.
Mediante el documento “Appearance of Counsel”, Pollack notificó al Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York que asume formalmente la defensa del líder venezolano. El abogado cuenta con 35 años de trayectoria en derecho penal y ha llevado casos de seguridad nacional, espionaje y delitos financieros. Es socio del despacho Harris St. Laurent & Wechsler, con oficinas en Washington y Nueva York, y es reconocido por su experiencia en procesos penales complejos.
Por su parte, Cilia Flores designó como su representante legal a Mark E. Donnelly, abogado con más de dos décadas de experiencia, que ha trabajado tanto en el Departamento de Justicia de Estados Unidos como en la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Texas. Donnelly también fue fiscal del condado de Harris y es especialista en delitos fiscales, con historial de negociaciones y acuerdos con la fiscalía.
Autoridades estadounidenses detallaron que la acusación no solo alcanza a Maduro y a Cilia Flores, sino también a su hijo, Nicolás Ernesto Maduro Flores; al ministro del Interior venezolano, Diosdado Cabello; al exministro Ramón Rodríguez Chacín; y a Héctor Rusthenford Guerrero, alias El Niño Guerrero, líder del cártel del Tren de Aragua.
Según el documento del Departamento de Justicia, Maduro y su gobierno habrían conspirado para introducir grandes cargamentos de droga, principalmente cocaína, a Estados Unidos. Las estimaciones oficiales señalan que, hasta 2020, se habrían traficado entre 200 y 250 toneladas de esta sustancia.
La imputación sostiene que la presunta participación de Maduro en el narcotráfico se remonta a antes de asumir la presidencia tras la muerte de Hugo Chávez en 2013. En meses recientes, el gobierno de Donald Trump lo ha acusado de encabezar el llamado Cártel de los Soles —acusación que el mandatario venezolano ha negado—, motivo por el cual se ofrecía una recompensa de 50 millones de dólares por información que condujera a su captura.
Los cuatro cargos presentados por Estados Unidos contra Maduro, Cilia Flores y otros implicados son: conspiración de narcoterrorismo; conspiración para la importación de cocaína; posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos; y conspiración para poseer este tipo de armas.