Las autoridades de Suiza confirmaron la tarde de Año Nuevo que un incendio en el bar Le Constellation, ubicado en la estación de esquí de Crans-Montana, en el cantón de Valais, provocó la muerte de alrededor de 40 personas y dejó a más de un centenar de heridos, la mayoría en condición grave.
El comandante de la Policía de Valais, Frédéric Gisler, informó en conferencia de prensa que la prioridad inmediata será la identificación de las personas fallecidas, con el objetivo de entregar los cuerpos lo antes posible a sus familiares.
Por su parte, el presidente del cantón, Matthias Reynard, advirtió que este proceso podría prolongarse debido a la gravedad de las lesiones y a las severas quemaduras sufridas por las víctimas. Hasta el momento no se han dado a conocer identidades oficiales, aunque se confirmó la presencia de ciudadanos extranjeros entre los fallecidos. Los hospitales de la región francófona del país se encuentran saturados por la llegada masiva de pacientes con quemaduras procedentes de Crans-Montana.
Algunos de los heridos fueron trasladados a hospitales en Zúrich, Berna, Lausana y Rennaz, mientras que el Hospital de Valais ya tiene ocupadas todas sus camas de terapia intensiva. Reynard detalló que en las labores de emergencia participaron diez helicópteros, 40 ambulancias y alrededor de 150 paramédicos.
Fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia informaron a BFMTV que entre los heridos se encuentran dos ciudadanos franceses, quienes recibieron atención inmediata y mantienen contacto permanente con los servicios consulares y las autoridades suizas.
Durante la comparecencia, la fiscal general del cantón, Béatrice Pilloud, descartó que se trate de un atentado y confirmó la apertura de una investigación para esclarecer los hechos. Subrayó que se hará todo lo posible para determinar las circunstancias de la tragedia y añadió que Valais ha solicitado apoyo a cantones vecinos para colaborar en la identificación de las víctimas.
Ante lo ocurrido, el presidente de la Confederación Suiza, Guy Parmelin, calificó el hecho como una tragedia nacional y anunció el aplazamiento de su tradicional discurso de Año Nuevo. Señaló que lo que debía ser un momento de celebración se transformó en una jornada de luto para Crans-Montana y para todo el país, expresando la consternación del Consejo Federal ante este doloroso suceso.