El presidente de Francia señaló que existe una “coordinación operativa” entre los países aliados, entre ellos Estados Unidos. Emmanuel Macron subrayó que las garantías de seguridad son fundamentales para evitar que un eventual acuerdo de paz implique la capitulación de Ucrania o que represente una nueva amenaza por parte de Rusia.
A pesar de los esfuerzos diplomáticos, Moscú amplió su control territorial en Ucrania durante 2025. No obstante, el enviado especial de Estados Unidos, Steve Witkoff, quien participó en las conversaciones en París, aseguró que se han registrado “avances significativos”.
Witkoff indicó que los aliados han logrado, en gran medida, consensuar las garantías de seguridad, con el objetivo de ofrecer certeza al pueblo ucraniano de que el fin del conflicto será definitivo. Destacó además que la definición del tema territorial será el punto más delicado de las negociaciones, aunque confió en que se puedan alcanzar compromisos.
Por su parte, el primer ministro británico, Keir Starmer, afirmó que tras un eventual alto el fuego, Reino Unido y Francia instalarán centros militares en distintas zonas de Ucrania y desarrollarán infraestructuras seguras para el resguardo de armas y equipo, a fin de reforzar la defensa del país.
Sin embargo, Starmer advirtió que un acuerdo de paz solo será posible si el presidente ruso, Vladimir Putin, muestra disposición real a ceder, algo que —dijo— hasta ahora no ha ocurrido.
En el contexto del conflicto, más de 150 mil personas han sido evacuadas de áreas de combate en Ucrania, entre ellas alrededor de 3 mil niños. Finalmente, el canciller alemán, Friedrich Merz, señaló que Alemania podría participar en la supervisión de un alto el fuego, aunque con fuerzas desplegadas en un país vecino.