En medio de la adversidad, siempre hay lugar para los milagros que devuelven la esperanza. Así lo demuestra Cerecito, el único cachorro sobreviviente de Cereza, la perrita que logró escapar de la explosión de una pipa de gas en Iztapalapa. A casi tres semanas de aquel suceso, el pequeño ya abrió sus ojitos, regalando una luz de vida en medio del dolor.
Hace 20 días, la explosión no solo dejó destrucción y tristeza, también surgieron historias de valentía. Una de ellas es la de Cereza, quien, pese a las graves quemaduras que sufrió estando embarazada, corrió para salvarse y proteger a sus crías. Gracias a una mujer que la rescató, fue entregada a la organización Huellitas de amor sin fronteras, dirigida por la rescatista Silvia Díaz, donde recibe atención médica constante.
La valiente perrita ha sido sometida a tres cirugías para retirar tejido dañado y evitar necrosis, además de dolorosas curaciones diarias. Aunque su recuperación es lenta y difícil, su instinto y fortaleza la mantienen en pie.
Mientras tanto, su cachorro Cerecito, el único sobreviviente de cinco, ha mostrado grandes avances: con apenas unos días de vida ya comienza a moverse más, le está creciendo el pelaje y ahora, al abrir sus ojitos, empieza a descubrir el mundo.
Cereza, aún con lesiones extensas en su cuerpo, mejora poco a poco. Ha superado problemas respiratorios ocasionados por el humo, aunque sigue padeciendo estrés postraumático y pesadillas tras la tragedia.
La cuenta médica de Cereza supera los 36 mil pesos, necesarios para continuar con cirugías, medicamentos y tratamientos especializados. La organización hace un llamado a la solidaridad: cualquier aportación, por mínima que sea, es vital para que esta historia de esperanza continúe.
Datos para apoyar a Cereza y a su cachorro:
Banorte: CLABE 072180011828376620
Banco Azteca: 4027 6658 9277 9571
Bancomer: 4152 3138 1055 2732
Coppel (OXXO): 4169 1614 6125 2255
PayPal: paypal.me/huellitasanadiaz