A horas de que Donald Trump asuma, por segunda vez, la presidencia de los Estados Unidos, la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que México no es ni una colonia ni un protectorado de otro país.
Durante un evento en Chinantla, Puebla, Sheinbaum destacó que el gobierno mexicano ya ha preparado una red de apoyo para los ciudadanos que residen y trabajan en Estados Unidos y que podrían enfrentar procesos de deportación.
Trump ha propuesto varias medidas que afectarían a México, como imponer aranceles adicionales a productos exportados, deportar a migrantes en situación irregular, cambiar el nombre del Golfo de México y declarar a los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas.
Sheinbaum resaltó que, aunque en el pasado el presidente López Obrador logró una relación de entendimiento con Trump, México siempre defenderá su soberanía. «Que quede claro: México es un país libre, independiente y soberano. Siempre protegeremos a nuestra nación, a nuestra patria y a nuestro pueblo», afirmó.
La mandataria insistió en que, ante posibles detenciones masivas de mexicanos en Estados Unidos con fines de deportación, los consulados ya están preparados con asistencia legal. Asimismo, aseguró que aquellos que decidan regresar a México serán bienvenidos y recibirán apoyo.
Sheinbaum subrayó la importancia de los trabajadores mexicanos en la economía estadounidense. Indicó que, de los 62 mil millones de dólares enviados a México en 2024 en remesas, estos representan apenas el 20 % de sus ingresos, mientras que el 80 % restante se integra a la economía de Estados Unidos.
«Siempre he creído que, en esta nueva etapa con Trump, primero debemos proteger a nuestros connacionales. Los consulados ya cuentan con más abogados para brindarles apoyo, y si deciden regresar, serán recibidos con los brazos abiertos», declaró.
Sheinbaum mencionó que en sus conversaciones con Trump ha señalado que el problema de drogadicción en México no es tan grave como en Estados Unidos.